Esdras 2:59-60 NTV
59 Otro grupo regresó en esos días de las ciudades de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán e Imer. Sin embargo, ni ellos ni sus familias pudieron demostrar que eran descendientes de Israel. 60 Ese grupo incluía a las familias de Delaía, Tobías y Necoda: un total de seiscientas cincuenta y dos personas.
Estimado lector
Entre los que regresaron destaca un grupo que llegó con algo incómodo: no podían demostrar su linaje. Venían de ciudades conocidas y aunque querían ser parte del pueblo que volvía, sus registros genealógicos no los respaldaban. Seiscientas cincuenta y dos personas en esa situación, sin papeles, sin pruebas, sin un árbol familiar que los acreditara.
Y el problema no era menor. En Israel, la identidad no era solo un asunto personal sino comunitario y espiritual. Saber de dónde viene una persona determinaba su lugar en el pueblo, su acceso al culto y inclusive su derecho a participar en la reconstrucción.
Pero hay algo que este texto no dice y que vale la pena notar: no los echaron. No menciona que los hayan devuelto. Eso permite inferir que no fueron excluidos definitivamente. Ellos aunque sin linaje fueron a Jerusalem, y lo hicieron por amor De Dios, mientras que algunos se quedaron en Babilonia, teniendo todo su linaje registrado.
Eso dice algo sobre cómo muchas personas demuestran su amor a Dios: Hay gente con papeles perfectos pero también con excusas perfectas para servirle a Dios, y otros que no tienen papeles pero que sin embargo sirven con denuedo por amor a Su Casa. Que duro cuestionamiento para el creyente.
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.