Efesios 6:21-24 NTV
“Para tenerlos al tanto, Tíquico les dará un informe completo de lo que estoy haciendo y de cómo me va. Él es un amado hermano y un fiel colaborador en la obra del Señor. Lo envié a ustedes con un propósito específico: que sepan cómo estamos y reciban ánimo. La paz sea con ustedes, queridos hermanos, y que Dios el Padre y el Señor Jesucristo les den amor junto con fidelidad. Que la gracia de Dios sea eternamente con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo.”
Estimado lector
Este pasaje muestra cómo el amor por Cristo une de manera íntima a los creyentes, convirtiendo la prueba en una oportunidad para cuidarse unos a otros.
La fe no se camina en soledad: compartir los procesos personales, las cargas y las victorias es vital para consolar e inspirar a la comunidad.
La carta concluye derramando una bendición viva de paz, amor con fe y gracia sobre todos los que aman al Señor Jesucristo con un afecto sincero e inalterable. Es un recordatorio conmovedor de que, en medio de cualquier circunstancia, la gracia de Dios sigue siendo la fuerza que sostiene la vida, y el amor mutuo entre los hermanos es el refugio donde el Evangelio cobra un rostro palpable.
Cómo se nota en tu día a día ese amor sincero e inalterable por Jesús, especialmente cuando las circunstancias se vuelven difíciles o inciertas?
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.