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Tiempo a solas con Dios

UN SELLO DE ESPERANZA.

jueves, 23 de julio de 2026

EFESIOS 1:12-14 NTV

12  El propósito de Dios fue que nosotros, los judíos —que fuimos los primeros en confiar en Cristo—, diéramos gloria y alabanza a Dios. 13  Y ahora ustedes, los gentiles, también han oído la verdad, la Buena Noticia de que Dios los salva. Además, cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás. 14  El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza.

Estimado lector

A lo largo de la historia, la humanidad ha buscado seguridad en las posesiones terrenales, las promesas humanas o los planes propios. Sin embargo, en  esta porción bíblica se revela que la verdadera y definitiva seguridad proviene directamente de Dios. Al escuchar la palabra de verdad —el evangelio de la salvación— y al depositar la fe en Jesucristo, el creyente es integrado al propósito eterno de Dios, siendo marcado de una manera imborrable. Esa marca es el Espíritu Santo, a quien Dios da como sello y garantía. En los tiempos bíblicos, el sello de un rey sobre un documento o propiedad indicaba dos cosas fundamentales: autenticidad y propiedad. De la misma manera, el Espíritu Santo en la vida del creyente es la prueba de que le pertenece a Dios y la garantía absoluta de la herencia eterna que le espera. Nada en este mundo puede arrebatar esa seguridad, pues ha sido comprada con el precio supremo de la redención. El diseño de Dios no es una casualidad ni un plan improvisado. Cada paso de la salvación, desde la promesa hasta la adopción, responde a Su soberana voluntad y tiene un propósito supremo: que la vida de cada creyente sea un reflejo vivo para la gloria y alabanza de Dios. ¿De qué manera el saber que Dios te ha  marcado con el Espíritu Santo como garantía de su herencia eterna cambia la forma en la que enfrentas las incertidumbres y angustias de su vida diaria?

Lleva la Palabra a tu día

Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.

Guía diaria

4 pasos para tu tiempo con Dios

1

Paso 1

Prepárate para escuchar a Dios

Invita en oración la presencia de Dios y pídele que su verdad te sea revelada antes de leer.

  • Respira profundo y aquieta tu mente.
  • Pide que la lectura te muestre a Jesús y su voluntad.
2

Paso 2

Lee y reflexiona en la Palabra

Lee despacio y en voz alta si puedes, dejando que el Espíritu Santo subraye lo que necesitas hoy.

  • ¿Qué te muestra este pasaje sobre quién es Dios?
  • ¿Qué te dice sobre tus actitudes o decisiones?
  • ¿Hay un ejemplo que seguir o evitar?
3

Paso 3

Responde en oración

Habla con Dios sobre lo que viste.

  • Pide perdón y recibe su gracia.
  • Da gracias por sus promesas y cuidado.
  • Presenta tus necesidades y las de otros.
4

Paso 4

Aplica y registra

Anota lo que Dios te habló y un paso concreto para hoy.

  • ¿Qué le habló Dios?
  • ¿Qué cambiará en tu perspectiva?
  • ¿Cómo lo aplicarás en tu día a día?

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