EFESIOS 1:15-18 NTV
15 Desde que me enteré de su profunda fe en el Señor Jesús y del amor que tienen por el pueblo de Dios en todas partes,
16 no he dejado de dar gracias a Dios por ustedes. Los recuerdo constantemente en mis oraciones
17 y le pido a Dios, el glorioso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual y percepción, para que crezcan en el conocimiento de Dios.
18 Pido que les inunde de luz el corazón, para que puedan entender la esperanza segura que él ha dado a los que llamó —es decir, su pueblo santo—, quienes son su rica y gloriosa herencia.
Estimado lector
Rodeados de una cultura donde el hombre está obsesionada con el éxito material, el horóscopo o el control de todo, Pablo ora para que Dios nos abra los ojos y entendamos la verdad, manteniéndonos firmes y en paz frente a cualquier problema actual.
El apóstol Pablo comprende que conocer a Dios no es un evento estático, sino un caminar dinámico que requiere una constante revelación espiritual. Por esta razón, la oración expresada en el pasaje ruega que el Padre de gloria conceda un espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento pleno de Él.
Para que las grandes verdades del evangelio transformen la conducta y el carácter diario, Dios necesita alumbrar los ojos del corazón. Solo cuando el entendimiento espiritual es iluminado por la gracia divina, el creyente logra percibir la verdadera dimensión de la esperanza a la que ha sido llamado, superando el temor y reconociendo la riqueza incomparable de la herencia que Dios guarda para Su pueblo.
¿Qué influencias, distracciones o búsquedas terrenales están impidiendo a Dios que alumbre los ojos del corazón, y de qué manera cambiaría tu perspectiva cotidiana si viviera plenamente consciente de la esperanza a la que ha sido llamado?
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.