Zacarías 6:9-15 NTV
“Entonces recibí otro mensaje del SEÑOR: «Heldai, Tobías, y Jedaías traerán obsequios de plata y oro de los judíos desterrados en Babilonia. En cuanto lleguen, encuéntrate con ellos en la casa de Josías, hijo de Sofonías. Acepta sus obsequios y, con la plata y el oro, haz una corona. Entonces coloca la corona en la cabeza de Jesúa hijo de Jehosadac, el sumo sacerdote. Dile: “El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales declara: ‘Este es el hombre llamado el Retoño. Él echará ramas desde donde está y construirá el templo del SEÑOR’”. Así es, él construirá el templo del SEÑOR. Entonces recibirá el honor real y desde su trono gobernará como rey; también desde su trono servirá como sacerdote y habrá armonía perfecta entre sus dos oficios. »La corona servirá de recordatorio en el templo del SEÑOR en reconocimiento a quienes la obsequiaron: Heldai, Tobías, Jedaías y Josías, hijo de Sofonías». Vendrá gente desde tierras lejanas a reedificar el templo del SEÑOR. Cuando esto ocurra, ustedes sabrán que mis mensajes vinieron del SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Todo esto sucederá si ustedes se aseguran de obedecer lo que dice el SEÑOR su Dios.”
Estimado lector
En este pasaje, Dios le ordena al profeta tomar una ofrenda de plata y oro traída por los exiliados para fabricar una corona y colocarla sobre la cabeza del sumo sacerdote Josué. Este pasaje revela principios espirituales de gran valor sobre el plan redentor de Dios: en primer lugar, anticipa de manera profética la llegada del Renuevo (el Mesías), quien une en una sola persona las funciones de Rey y Sacerdote, trayendo perfecta armonía y paz entre ambos oficios. Además, enseña que Dios es el gran edificador de su propio templo divino, mostrando que el verdadero trabajo de edificación espiritual no depende solo de fuerzas humanas, sino del poder y el diseño del Señor.
Por otro lado, este pasaje resalta la importancia de la obediencia y la participación de las personas en los planes de Dios. Quienes vinieron de lejos para traer sus ofrendas recuerdan que Dios invita a creyentes de todas partes a formar parte de su obra eterna, otorgando a la obediencia un valor de testimonio permanente. Comprender que el Mesías gobierna con sabiduría y que Dios cumple fielmente sus promesas anima a las personas a vivir con un corazón dispuesto a escuchar su voz.
¿De qué manera el ejemplo de quienes trajeron sus recursos para la obra de Dios motiva a una persona a poner activamente sus talentos y vida al servicio del reino divino?
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.