Zacarías 6:1-8 NTV
“Entonces levanté la mirada otra vez y vi cuatro carros de guerra que salían de entre dos montañas de bronce. el tercero por caballos blancos y el cuarto por poderosos caballos tordos. —¿Y qué son estos, mi señor? —le pregunté al ángel que hablaba conmigo. —Son los cuatro espíritus del cielo que están delante del Señor de toda la tierra —el ángel contestó—. Ellos salen a hacer su trabajo. El carro con caballos negros va al norte, el carro con caballos blancos va al occidente y el carro con caballos tordos va al sur. Los poderosos caballos estaban ansiosos por salir a vigilar la tierra. Así que el SEÑOR dijo: «¡Vayan y vigilen la tierra!». Entonces salieron de inmediato a hacer el recorrido. Luego el SEÑOR me llamó y me dijo: «Mira, los que fueron al norte han desahogado el enojo de mi Espíritu allí en la tierra del norte».”
Estimado lector
En Zacarías 6:1-8, el profeta ve una visión de cuatro carros tirados por caballos que salen de entre dos montañas de bronce. Estos carros representan a los mensajeros celestiales que Dios envía para cumplir sus planes en toda la tierra. Este pasaje enseña principios espirituales fundamentales para la vida del creyente: en primer lugar, muestra que Dios gobierna absolutamente sobre todo lo que sucede, demostrando que nada ocurre por casualidad. Asimismo, enseña que Él cuenta con todo el poder y los recursos del cielo para cuidar a sus hijos, actuar en favor de ellos y estar presente en cada rincón del mundo.
Por otro lado, la Escritura revela en este texto que la justicia de Dios trae paz y descanso al corazón. Saber que Dios pone en orden todas las cosas, detiene el mal y gobierna sobre cualquier problema o fuerza opresora brinda la seguridad de que nadie está solo. Comprender que el Señor supervisa cada detalle de la existencia anima a las personas a soltar sus cargas y a confiar plenamente en su cuidado divino.
¿De qué manera el conocimiento de que Dios tiene el control absoluto de todo puede ayudar a una persona a enfrentar sus preocupaciones y temores diarios?
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.