Josué 22:10-14 NTV
10 Sin embargo, mientras todavía estaban en Canaán, los hombres de Rubén, de Gad y de la media tribu de Manasés se detuvieron al llegar a un lugar llamado Gelilot,[a] cerca del río Jordán, para construir un altar grande e imponente.
11 Entonces el resto de Israel oyó que los hombres de Rubén, de Gad y de la media tribu de Manasés habían construido un altar en Gelilot, a orillas de la tierra de Canaán, en el lado occidental del río Jordán. 12 Entonces toda la comunidad de Israel se reunió en Silo y se preparó para salir a la guerra contra ellos. 13 Pero antes enviaron una delegación a cargo de Finees, hijo del sacerdote Eleazar, para hablar con la tribu de Rubén, la tribu de Gad y la media tribu de Manasés. 14 La delegación estaba formada por diez líderes de Israel, cada uno pertenecía a una de las diez tribus y era cabeza de su familia dentro de los clanes de Israel.
Estimado lector
En este pasaje, las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés, al regresar a sus territorios, construyeron un gran altar junto al río Jordán. Esto causó alarma en las demás tribus, ya que pensaron que se estaba levantando un lugar de adoración para ofrecer sacrificios aparte de Dios, lo cual estaba estrictamente prohibido por la Ley. Aunque la preocupación del pueblo era completamente legítima, los líderes decidieron buscar información y aclarar la situación antes de entrar en un conflicto armado. En esta decisión se observa la enorme importancia de buscar la verdad y esclarecer los malentendidos antes de emitir un juicio apresurado. La disposición de investigar primero evitó una guerra civil provocada por una mala interpretación.
Las acciones de los demás pueden ser malinterpretadas con facilidad cuando no se conoce la totalidad de la situación. Por esta razón, cuando surgen tensiones o desacuerdos en el entorno comunitario o familiar, se hace indispensable buscar el diálogo y el entendimiento mutuo con profunda humildad y amor. La verdadera sabiduría consiste en investigar los hechos de manera objetiva, preservar la unidad del cuerpo y actuar siempre conforme a la verdad, evitando así conflictos innecesarios causados por simples suposiciones.
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.