JOSUE 22:26-29 NTV
26 »Por eso decidimos construir el altar, no para presentar ofrendas quemadas o sacrificios, 27 sino como un monumento conmemorativo. Les recordará a nuestros descendientes y a los de ustedes que nosotros también tenemos el derecho de adorar al Señor en su santuario con nuestros sacrificios, nuestras ofrendas quemadas y ofrendas de paz. Entonces sus descendientes no podrán decirles a los nuestros: “Ustedes no tienen derecho de afirmar que pertenecen al Señor”.
28 »Si ellos dicen eso, nuestros descendientes podrán responder: “Miren esta réplica del altar del Señor que construyeron nuestros antepasados. No es para sacrificios ni ofrendas quemadas, es para recordarnos la relación que ambos tenemos con el Señor”. 29 Lejos esté de nosotros rebelarnos contra el Señor o apartarnos de él al construir nuestro propio altar para presentar sacrificios, ofrendas quemadas y ofrendas de grano. Únicamente el altar del Señor nuestro Dios—que está delante del tabernáculo—puede usarse para ese propósito.
Estimado lector
Las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés aclararon que el altar que habían construido no era para reemplazar la adoración establecida por Dios ni para rebelarse contra Él. Su propósito era servir como un testimonio visible para las generaciones futuras, recordándoles que también pertenecían al pueblo del Señor y compartían la misma fe.
Este pasaje enseña que las acciones de hoy pueden impactar a quienes vendrán después de nosotros. Las tribus estaban pensando más allá de su presente; deseaban que sus hijos y nietos nunca olvidaran su identidad espiritual ni su relación con Dios. Comprendían que la fe no solo debe vivirse, sino también transmitirse.
De la misma manera, cada creyente está llamado a dejar huellas que apunten a Dios. Un ejemplo de integridad, una vida de obediencia, una palabra de fe o una decisión correcta pueden convertirse en un testimonio duradero para otros. Las generaciones futuras necesitan evidencias vivas de que Dios ha sido fiel.
¿Está construyendo un testimonio que ayude a otros a acercarse a Dios y recordar Sus obras en sus vidas?
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.