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Tiempo a solas con Dios

NO SOLO RECIBIR, SINO HONRAR LA HERENCIA. 

lunes, 18 de mayo de 2026

Josué 13:15-23 NTV

La tierra entregada a la tribu de Rubén  “Moisés había asignado la siguiente porción a los clanes de la tribu de Rubén: Ese territorio se extendía desde Aroer, en el límite del valle del Arnón (incluida la ciudad que está en medio del valle), hasta la llanura que está pasando Medeba. Incluía Hesbón y las otras ciudades de la llanura: Dibón, Bamot-baal, Bet-baal-meón, Quiriataim, Sibma, Zaret-sahar en la colina situada sobre el valle, Bet-peor, las laderas del Pisga y Bet-jesimot. La tierra de Rubén también abarcaba todas las ciudades de la llanura y todo el reino de Sehón. Sehón era el rey amorreo que había reinado en Hesbón y había muerto a manos de Moisés junto con los líderes de Madián —Evi, Requem, Zur, Hur y Reba—, príncipes que vivían en la región y aliados de Sehón. Los israelitas también habían matado a Balaam, hijo de Beor, quien usaba magia para predecir el futuro. El río Jordán marcaba el límite occidental de la tribu de Rubén. A los clanes de la tribu de Rubén se les dieron las ciudades y las aldeas vecinas de ese territorio para que fueran su hogar.”

Estimado lector

La herencia de Rubén es una muestra de que Dios respalda lo que ha sido establecido bajo su dirección. Esta tribu recibió su territorio al oriente del Jordán, una zona que anteriormente pertenecía a los reyes amorreos. No se trataba simplemente de un terreno atractivo o conveniente; era una tierra conquistada, asignada y ahora reconocida como posesión legítima para los hijos de Rubén. El trasfondo de este hecho se encuentra en Números 32, cuando las tribus de Rubén y Gad pidieron quedarse en esa región por ser óptima para el ganado. Moisés los confrontó inicialmente, pues parecía que buscaban el descanso sin participar en las batallas de sus hermanos. Sin embargo, ellos se comprometieron a marchar al frente de la conquista antes de establecerse definitivamente. Más adelante, en Deuteronomio 3:12-17, Moisés confirmó la entrega de esa tierra a Rubén, Gad y a la media tribu de Manasés. Por otra parte, este pasaje evoca la figura de Balaam, quien murió entre los enemigos de Israel. Su mención en el relato funciona como una seria advertencia: es posible estar cerca de lo espiritual, e incluso pronunciar palabras correctas, y aun así tener un corazón torcido. Mientras Rubén recibió su herencia, Balaam perdió la vida debido a su mal camino. En conclusión, este texto enseña que recibir una bendición o asignación de parte de Dios no elimina la responsabilidad de vivir rectamente. La herencia debe ser honrada con obediencia, compromiso y temor de Dios. No basta con poseer un territorio o un llamado; es indispensable cuidar la actitud del corazón con el que se administra.

Lleva la Palabra a tu día

Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.

Guía diaria

4 pasos para tu tiempo con Dios

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Paso 1

Prepárate para escuchar a Dios

Invita en oración la presencia de Dios y pídele que su verdad te sea revelada antes de leer.

  • Respira profundo y aquieta tu mente.
  • Pide que la lectura te muestre a Jesús y su voluntad.
2

Paso 2

Lee y reflexiona en la Palabra

Lee despacio y en voz alta si puedes, dejando que el Espíritu Santo subraye lo que necesitas hoy.

  • ¿Qué te muestra este pasaje sobre quién es Dios?
  • ¿Qué te dice sobre tus actitudes o decisiones?
  • ¿Hay un ejemplo que seguir o evitar?
3

Paso 3

Responde en oración

Habla con Dios sobre lo que viste.

  • Pide perdón y recibe su gracia.
  • Da gracias por sus promesas y cuidado.
  • Presenta tus necesidades y las de otros.
4

Paso 4

Aplica y registra

Anota lo que Dios te habló y un paso concreto para hoy.

  • ¿Qué le habló Dios?
  • ¿Qué cambiará en tu perspectiva?
  • ¿Cómo lo aplicarás en tu día a día?

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